¿Sabes lo que es la ecoeficiencia?

A menudo, los procesos de producción y las consecuencias de su actividad se analizan en base a distintos indicadores. Uno de ellos es la eficiencia, que se mide con la relación que existe entre la producción y los recursos utilizados. Entonces, ¿qué es la ecoeficiencia?

El concepto ecoeficiencia es comúnmente confundido o utilizado como sinónimo de la eficiencia energética, a pesar de que esta última se refiere únicamente al objetivo de reducir la cantidad de energía necesaria para proporcionar un producto o un servicio. La palabra ecoeficiencia tuvo una de sus primeras apariciones en el año 2002, con la publicación del libro del ex-miembro de Green Peace Michael Braungart y el arquitecto alemán William McDonough, “De la cuna a la cuna: Rediseñando la forma en que hacemos las cosas”. En él, cuestionan la famosa regla de reciclaje de las tres erres -reducir, reutilizar, reciclar-, sugiriendo que esto solo contribuye a ralentizar el proceso pero que acabaría llegando al mismo final.

El objetivo de la ecoeficiencia 

Por ello, proponen atajar los problemas desde su raíz reduciendo los consumos e impacto de los productos utilizando el propio diseño de los mismos: un edificio cuyo consumo energético de luz sea alto, debería concebirse con un diseño que facilite la iluminación natural. Aquí entra en juego el concepto de ecoeficiencia, que tomando como referencia la definición del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), es definida como la prestación de bienes y servicios a un precio competitivo, satisfaciendo las necesidades humanas y la calidad de vida a la vez que se reduce, progresivamente, el impacto ambiental y la intensidad de utilización de recursos a lo largo del ciclo de vida.

De este modo, se puede extrapolar que la ecoeficiencia se sostiene en una relación entre el valor de un producto o un servicio enfrentado al impacto ambiental que su producción y uso conlleva. Cuanto mayor es el valor del producto o servicio y menor el impacto medioambiental derivado, más ecoeficiente se considera. El propio WBSCD establece unos aspectos críticos a considerar a la hora de evaluar la ecoeficiencia de cualquier procedimiento: reducción en la intensidad material y energética de bienes y servicios, disminución de la dispersión de materiales tóxicos, mejora de la reciclabilidad y aumento de la durabilidad de los productos.

Rentable para todos

Uno de los aspectos más positivos de este concepto es que beneficioso para todas las partes, ya que una empresa ecoeficiente incurre en menos gastos para recursos y obtiene una ventaja competitiva al garantizar un proceso productivo lo menos nocivo posible con el planeta, un factor de vital importancia en tiempos donde el cambio climático amenaza a la salud de la Tierra.