Recomendaciones para utilizar el proyector en clase

El proyector se ha convertido en un dispositivo habitual en las aulas, ya que permite explicar conceptos (más o menos complejos) con presentaciones de texto, elementos multimedia, imágenes, sonido… Todos ellos, recursos que llaman la atención de los estudiantes al mismo tiempo que aumentan su motivación. Además, fomentan el trabajo en equipo de los alumnos (para presentar sus trabajos, hacer una exposición oral sobre una materia en concreto…) y facilitan la comprensión de los conceptos más difíciles (al poder usar una variada gama de recursos), así como la puesta en práctica de nuevos aprendizajes. ¿Otra ventaja? Son útiles para cualquier etapa educativa (desde Infantil hasta Educación Superior, pasando por academias de idiomas, centros de formación de adultos…) y también para cualquier materia.

 

En la actualidad, además, existe una gran variedad de modelos que cubre cualquier necesidad que pueda tener el profesor con sus estudiantes. Dejando de lado las lámparas de mercurio y optando por tecnologías respetuosas con el medioambiente con la LED-láser, han mejorado su resolución y las imágenes se ven con más detalle; y se ha potenciado su luminosidad, por lo que las proyecciones son más nítidas e independientemente de la iluminación de la sala y de las horas de funcionamiento que lleve acumulado el equipo.

 

A la hora tanto utilizarlo en clase, conviene tener en cuenta una serie de recomendaciones.

 

1. Elegir el modelo idóneo. La tendencia actual pasa por abandonar las lámparas de mercurio y optar por tecnologías como LED o láser: son más respetuosas con el medio ambiente, su consumo energético es menor, al igual que sus labores de mantenimiento, y tienen una vida útil más amplia.

 

Ése es el motivo por el que Casio lleva desde comienzos de este siglo creando nuevos proyectores sin mercurio que, además, tienen una serie de beneficios y certificaciones sostenibles: garantía de 5 años o 10.000 horas para la fuente de luz, 15 años de funcionamiento sin cambio de lámpara y con un promedio de 20.000 horas de uso, un 50% de ahorro energético, etcétera.

 

2. ¿Aula a oscuras? Es preferible dejar el aula algo iluminada para que los alumnos puedan tomar notas y escuchar, con mayor atención, al profesor (la oscuridad total dificulta la concentración). Por ello, es recomendable optar por proyectores con buenos niveles de luminosidad.

 

3. Nociones básicas. Por último y aunque no es imprescindible, conviene que el docente tenga unos conocimientos básicos sobre su uso, conexión de cables, configuraciones, etcétera…