Recomendaciones para llevar una vida más ecológica

Con la llegada del año son muchas las personas que se proponen mejorar los hábitos de vida a fin de llevar un día a día más respetuoso con el entorno. A continuación dejamos algunos consejos que harán más fácil la transición hacia un estilo de vida basado en el respeto y el cuidado del medioambiente.

Con la llegada del año son muchas las personas que se proponen mejorar los hábitos de vida a fin de llevar un día a día más respetuoso con el entorno. A continuación dejamos algunos consejos que harán más fácil la transición hacia un estilo de vida basado en el respeto y el cuidado del medioambiente.

Evitar el consumo de plásticos

Se calcula que se producen al año unas 100 millones de toneladas de plástico y, por una mala gestión de los residuos, gran parte acaba en los mares y océanos formando el 80% de la basura marina, siendo nociva
s para el medioambiente y para nuestra salud.

Uno de los residuos más problemáticos a nivel mundial son las botellas de agua, ya que no son biodegradables. Por eso, siempre es una buena alternativa consumir agua del grifo o comprar agua en botellas de vidrio. Lo mismo sucede con los ‘tuppers’, preferiblemente de vidrio.

También es recomendable comprar a granel alimentos como frutas, legumbres o frutos secos, eliminando de la cesta de la compra cualquier tipo de envase o contenedor de plástico. Evita el pasillo de los congelados de cualquier supermercado. Esta zona está repleta de embalajes innecesarios que terminan en los vertederos. Por supuesto, es importante sustituir las bolsas de la compra por otras de tela o reutilizables, carros o cestas.

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Consumo responsable

Es determinante reflexionar sobre si realmente necesitamos aquello que deseamos, ya que la fabricación de cualquier producto siempre conlleva un gasto energético.

Alba Sueiro, autora del blog ‘Una vida simple explica que la base’, afirma que esto no significa tirar lo que ya se tiene, ”es no comprar más de lo que necesitas aplicado a todo: a las lentejas, a los muebles y a la ropa. El ritmo del planeta no aguanta nuestro consumo. Hay que consumir menos y reutilizar”.

Si viene de lejos, no lo compres

También es recomendable informarse sobre los detalles de la fabricación de los productos que vayamos a comprar: cómo y dónde han sido fabricados, si en el proceso se ha perjudicado al medioambiente, si llevan pilas o baterías, si son biodegradables, etc.

El transporte de los los bienes que se consuman también interfiere en la huella de carbono. Por eso, es aconsejable consumir el producto local, ecológico y de temporada; así se reduce el impacto ambiental y se ayuda a los pequeños comercios.

Ahorro de luz

El ahorro energético reduce en gran medida el impacto ambiental del día a día y además se ve reflejado en la factura de la luz.

Dentro de los hábitos más sostenibles está el de desconectar los aparatos electrónicos que no estén usándose y evitar su modo ‘standby’, ya que siguen consumiendo aunque no estén en funcionamiento. Apagar la luz de todas las estancias de la casa cuando no estemos en ellas y emplear bombillas de bajo consumo o solares, que además duran más tiempo.

Consumo de pilas y baterías

Es importante ser responsables tras su uso y llevarlas a sus contenedores de recogida específicos (suelen encontrarse en pequeñas tiendas y marquesinas de autobús) en vez de desecharlas con el resto de residuos orgánicos. Las pilas están compuestas por metales como el mercurio, el cadmio y el cinc; sustancias nocivas para la salud que, acumuladas en vertederos, pueden filtrarse a aguas subterráneas. Una sola pila puede contaminar hasta seiscientos mil litros de agua.

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El aceite usado, nunca por el desagüe

Cada litro de aceite usado que se vierte por el sumidero puede contaminar 1.000 litros de agua. Es aconsejable guardarlo en algún bote y llevarlo al punto limpio, reutilizarlo para cocinar otros platos o aprender a elaborar jabón casero.

Reciclar

Reciclar es una de las actividades cotidianas más sencillas y aun así hay hogares en los que se resisten a llevarla a cabo.

Reciclando ahorramos energía y luchamos contra el cambio climático. Reciclar implica eliminar la elaboración de nuevas materias primas, evitando el transporte de posibles nuevos productos y las emisiones de CO2 que ello genera, reduciendo el efecto invernadero y ahorrando además en recursos naturales, favoreciendo el cuidado del medioambiente.

Aplicaciones para llevar una vida más sostenible

En definitiva, tenemos que aprender a vivir de manera responsable y actuar sin poner en riesgo nuestro entorno. Dar ejemplo a las generaciones más jóvenes en el ahorro de recursos naturales y enseñar que con un poco de concienciación es posible reducir y minimizar el impacto ambiental de nuestra actividad.

Actualmente existen numerosas aplicaciones que enseñan a consumir de manera responsable y a llevar hábitos comprometidos con el cambio. Desde el ahorro energético al contenedor donde verter los residuos,aquí os dejamos seis alternativas que podéis descargar para llevar una vida más sostenible.