¿Por qué se ha prohibido el uso de mercurio?

Hace ya cerca de cinco años, concretamente en abril de 2014, que entró en vigor una directiva de la Unión Europea por la que se prohíbía la comercialización de cualquier aparato de medición que contuviera mercurio, como termómetros, barómetros o manómetros.

A esta directiva se ha sumado más recientemente, concretamente en agosto de 2017, el Convenio de Minamata: un tratado mundial —firmado por 140 países en Kumamoto, Japon—para proteger la salud humana y el medio ambiente, y que prohíbe la producción, importación y exportación de productos que contengan este material.

Y se eligió el nombre de Minamata en honor de los habitantes de localidad, ya que al menos 50.000 personas resultaron afectadas de diferentes formas y otras 2.000 más sufrieron la enfermedad de Minamata —con lesiones cerebrales, parálisis…— al consumir pescado y marisco de la bahía en el que una fábrica estuvo vertiendo ácido acético durante más de 30 años.

mercurio-termómetro

La razón

Aunque el mercurio es un elemento que está presente de forma natural en el aire, el agua y el suelo, es altamente tóxico. De hecho, la inhalación de vapor de mercurio puede producir efectos perjudiciales en los riñones y en los pulmones, en los sistemas nervioso, digestivo e inmunológico. Las sales de mercurio, por su parte, son corrosivas para la piel, los ojos, y el tracto intestinal. También puede causar trastornos neurológicos y de comportamiento, además de síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefaleas y disfunción cognitiva y motriz. De hecho, para la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los diez productos o grupos de productos químicos que plantean especiales problemas de salud pública.

Fruto de su compromiso con el medio ambiente y adelantándose al Convenio de Minamata, Casio lleva desde comienzos de este siglo creando nuevos proyectores sin mercurio que, además, tienen una serie de beneficios y certificaciones sostenibles: garantía de 5 años o 10.000 horas para la fuente de luz, 15 años de funcionamiento sin cambio de lámpara y con un promedio de 20.000 horas de uso, un 50% de ahorro energético, etcétera.