Pilas y baterías: componentes, riesgos y reciclaje

Las pilas y baterías son elementos muy contaminantes que en muchas ocasiones no se reciclan de manera correcta.
A continuación explicamos sus componentes, dónde poder reciclarlas y las consecuencias de no asumir la responsabilidad de su depósito en el contenedor correcto.

Las pilas y baterías son elementos muy contaminantes que en muchas ocasiones no se reciclan de manera correcta. Están presentes en la mayor parte de la tecnología que utilizamos habitualmente y es muy importante ser responsables tras su uso, llevándolas a sus puntos de recogida específicos en vez de desecharlas con el resto de residuos orgánicos.

A continuación explicamos sus componentes, dónde poder reciclarlas y las consecuencias de no asumir la responsabilidad de su depósito en el contenedor correcto.

Composición de las pilas y consecuencias para la salud

Las pilas y baterías están compuestas principalmente por metales y químicos tóxicos como el mercurio, el litio o el plomo; sustancias nocivas para la salud y el medioambiente que, acumuladas en vertederos, pueden filtrarse a aguas subterráneas o liberarse en el aire. Una pila puede contaminar hasta 600 mil litros de agua. Una única pila, desechada por una sola persona.

Pero para comprender la verdadera gravedad y el alcance que suponen la contaminación del medio por estos elementos, a continuación explicamos algunos efectos de la exposición de estos químicos:

  • El mercurio es un metal cancerígeno y bioacumulable que puede provocar daños cerebrales, renales, etc.
  • El plomo es una sustancia que afecta directamente a los sistemas nervioso y reproductivo y no es degradable.
  • Una intoxicación por litio podría provocar fallos respiratorios, edemas pulmonares, daños en el sistema nervioso, etc.

El grado de toxicidad de las pilas y baterías las convierte en residuos peligrosos, y como tal hay que tratarlas.

Su reciclaje es importante, no sólo para evitar la contaminación en el entorno sino porque además muchos de estos componentes pueden recuperarse y reutilizarse en el proceso industrial, ahorrando energía y reduciendo la extracción de materias primas y la consecuente contaminación del proceso derivado.

pila

¿Dónde están los contenedores?

Muchos supermercados cuentan con contenedores de pilas, así como farmacias, tiendas de electrónica o marquesinas de autobuses.

La Unión Europea puso en marcha la Directiva de Pilas y Acumuladores y en 2008 se incorporó a nuestro ordenamiento jurídico el ‘Real Decreto 106/2008 sobre pilas, acumuladores y la gestión de sus residuos’, donde se establece la obligación de financiar la recogida y gestión de las pilas y baterías por parte de sus productores.

A su vez, fundaciones como Ecopilas ofrecen puntos de recogida de estos residuos y su posterior tratamiento. Así, disponen de 35.500 puntos de recogida y 40.000 contenedores repartidos por toda la geografía española, entre puntos limpios, ecoparques o establecimientos comerciales. En este enlace puedes encontrar tu punto de recogida más cercano.

También se encargan de su traslado a plantas de reciclaje en donde se clasifican según su composición química (salinas/alcalinas, de botón, recargables o de plomo) para tratarlas específicamente.

¿Cómo es el proceso de reciclado de las pilas?

El proceso de reciclado es bastante complejo y varía dependiendo del tipo de pila en cuestión. De ahí la importancia de su clasificación.

Por lo general, el reciclaje de pilas y baterías puede dividirse en dos grandes fases

Primera fase de trituración

En esta los residuos se someten a un proceso de fragmentación hasta reducir su tamaño, facilitando así la separación de los materiales que conforman la pila.

Los materiales que se obtendrán en los procesos de reciclaje:

• Plásticos que serán posteriormente reciclados.

• Metales férreos de las carcasas metálicas cuyo destino será la siderurgia para obtener de nuevo acero.

• Fracciones intermedias que serán tratadas en una segunda fase.

Segunda fase, altas temperaturas o disolución

En la segunda fase podemos encontrar dos tipos de tratamientos: Pirometalúrgicos o Hidrometalúrgicos.

Los Pirometalúrgicos consisten en aplicar altas temperaturas que permiten obtener los metales a través de la condensación de los gases que se generan. Es el caso de las pilas de mercurio o de las baterías de plomo, de las que se recupera hasta el 90% de sus componentes.

Los Hidrometalúrgicos son tratamientos físico químicos que recuperan los metales a través de procesos de disolución con aditivos y posterior concentración o purificación.