Estos son los efectos que está teniendo ya el cambio climático

El cambio climático es uno de esos fenómenos de los que se habla en términos de futuro: los movimientos ecologistas instan a la ciudadanía a actuar hoy para evitar las catástrofes del mañana. Pero, de acuerdo con múltiples estudios elaborados por la comunidad científica, el planeta está sintiendo ya algunos de sus efectos, por lo que no es necesario echar la vista hacia delante para empezar a ver las graves consecuencias que es capaz de traer consigo. Partiendo de la idea de que el cambio climático supone una modificación significativa y duradera de los patrones locales o globales del clima, ¿qué cambios están siendo los más significativos ahora mismo?

Sin duda, una de las consecuencias más conocidas por la ciudadanía es el calentamiento global. Y es que el planeta no para de aumentar su temperatura: en los últimos 100 años, la media de temperatura de la superficie terrestre ha aumentado en más de 0,74ºC. En el caso específico de Europa, la cifra se fija en 0,95ºC. Si este ritmo creciente se mantiene estable, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) señala que la temperatura podría llegar a aumentar entre 3 y 5 grados para el año 2100, poniendo en grave peligro la cosecha de alimentos y la subsistencia de la superficie al enfrentarse a imponentes aumentos del nivel del mar.

Efectos que está teniendo ya el cambio climático (cuerpo de texto, después del tercer párrafo)

No solo es cuestión de temperatura

Pero la subida de la temperatura general del planeta tiene otras consecuencias colaterales que quizá no sean tan conocidas. Una de ellas son los huracanes. Porque no solo tienen lugar con más frecuencia, sino que además actúan con más violencia. El año 2017 fue el año con más registrados según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), destacando principalmente el Irma por sus catastróficos efectos en el Caribe: mantuvo durante más de tres días seguidos la categoría 5, el máximo nivel de la escala. Para poner en contexto, los huracanes más fuertes que se recuerdan, como el Katrina o el Andrew, tan solo estuvieron en categoría 5 durante algunas horas.

Otro de los efectos derivados de las modificaciones en las dinámicas térmicas son los periodos de sequías, que con una duración mucho mayor tienen efectos más graves en los terrenos. De hecho, existen lagos históricos de todo el mundo que han desaparecido totalmente, como es el caso del Poyang (el más grande de China) o el Popoó (Bolivia). Según la ONU, un tercio de la superficie sufre actualmente de una elevada tasa de desertización, con un 6% que ya se ha degradado de forma irreversible.

Condiciones adecuadas para enfermedades

Cuando se producen cambios en un hábitat natural, se generan circunstancias que son más favorables para que especies portadoras de enfermedades (por ejemplo ratas y mosquitos) prosperen, además de que provocan que afecciones más propias de climas específicos rompan sus barreras y alcancen lugares impropios, como es el caso del cólera o la enfermedad de Lyme, que se están propagando a pesar de ser características de climas tropicales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), cada año fallecen 150000 personas debido al cambio climático, sobre todo a la propagación de epidemias.