Celebramos el Día Mundial del Clima

El 26 de marzo se celebra el Día Mundial del Clima, una fecha en la que se recuerda a los ciudadanos e instituciones los compromisos y medidas necesarias para garantizar el bienestar de todos los habitantes del planeta y su cuidado. Estas son algunas de las claves para entender esta celebración.

¿Qué es el clima?

El clima se define como un conjunto de condiciones atmosféricas propias de un lugar determinado, constituido por un análisis de la temperatura, presión, vientos, humedad y precipitaciones.

Tener un registro durante muchos años de estos elementos y de sus valores en una zona concreta explica cómo es el clima de ese lugar y ayuda a entender los condicionantes que favorecen la vida allí. Para conocer el clima de un país, por ejemplo, es necesario medir diariamente durante al menos treinta años esos parámetros.

Los científicos afirman que en los últimos ciento cincuenta años se ha registrado un cambio acelerado en los ciclos naturales que permiten la vida en la Tierra. Las condiciones climáticas han cambiado a causa de la acción humana y hay numerosos factores que contribuyen a la crisis ambiental actual: el desarrollo industrial, el crecimiento de la población, las emisiones de gases de efecto invernadero, la sobreexplotación de recursos naturales, etc.

El poder lo tenemos nosotros

Del mismo modo que la humanidad es protagonista del cambio climático, también es la respuesta para frenar sus consecuencias. Toda acción, por pequeña que sea, suma puntos para conseguir un planeta sano para las generaciones presentes y futuras.

Y es que todas las acciones dejan huella y es necesario actuar sabiendo en qué aspectos se puede mejorar y cómo vivir el día a día de manera sostenible.

Entendiendo el cambio climático como un problema global, los países se enfrentan a un desafío crucial: desarrollar políticas y programas orientados a la adaptación al cambio; medidas que mitiguen sus impactos sobre el entorno y sobre la calidad de vida de los ciudadanos.

Además, deben plantear y aplicar alternativas a la obtención y explotación de recursos menos agresivas y más sostenibles.

Uno de los países que más sorprendió con sus iniciativas fue Italia, cuando anunció la intención de establecer en su currículo académico una asignatura sobre el cambio climático. También fue sonada la campaña llevada a cabo en Roma de ofrecer billetes de metro gratis a los viajeros que reciclasen botellas de plástico, logrando el reciclaje de 350.000 botellas, una media de 20.000 al día.

Luxemburgo es otro país que se ha sumado al cambio, convirtiéndose en el primero en ofrecer transporte público gratis como medida para combatir la contaminación.

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