Celebramos el Día Internacional de la Tierra

El 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Tierra, una fecha propuesta por el senador estadounidense Gayrold Nelson para crear mayor concienciación ciudadana sobre todos los problemas que afectan al planeta y que ponen en riesgo su conservación, como son la sobrepoblación, contaminación o explotación de recursos naturales, entre muchos otros.

La amenaza amenazada

La biodiversidad es responsable de garantizar el equilibrio de los ecosistemas de todo el mundo, y dañarla puede ocasionar alteraciones importantes en ámbitos como la nutrición, la investigación sanitaria, la generación de nuevas enfermedades infecciosas y cambios significativos en la fauna y flora.

A pesar de los esfuerzos actuales, la especie humana es su principal amenaza: deforestación, incendios, cambio climático, caza furtiva… se estima quealrededor de un millón de especies vegetales y animales se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Un reciente estudio del Centro de Biodiversidad y Medio Ambiente de la University College de Londres explica que en 2040 habrá una gran extinción de especies, provocando un cambio en el equilibrio biológico y en el modo en el que vivimos.

La pérdida de biodiversidad pone a la humanidad en riesgo, ya que proporciona materias primas, alimentos, oxígeno, etc., haciéndola esencial para los seres humanos y para la vida del planeta.

La Tierra en peligro

En los últimos meses la comunidad científica ha dado la voz de alarma sobre la emergencia climática que atraviesa la Tierra. El planeta se enfrenta a una crisis ambiental en la que las temperaturas siguen en aumento, los fenómenos naturales alcanzan sus extremos con inundaciones y sequías y la biodiversidad se encuentra en continuo riesgo.

Si bien es cierto que el escenario actual de confinamiento a causa de la COVID-19 ha reducido las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el mundo, esta situación tiene una doble cara: se ha disparado la huella de carbono en los hogares.

El uso de electrodomésticos, Internet y dispositivos eléctricos se ha incrementado. Solo en los diez primeros días de confinamiento en España frente a la COVID-19, el tráfico de las redes IP (por internet) se incrementó casi un 40%, mientras las llamadas móviles lo hacían el 50%.

La digitalización y las comunicaciones tienen su impacto en la huella de carbono, ya que requieren de servicios e infraestructuras que exigen gran cantidad de energía.

Es importante sensibilizar a la sociedad para que formen parte de un desarrollo sostenible, mantener un equilibrio y garantizar un futuro más próspero. Existen numerosas recomendaciones para llevar una vida más ecológica y responsable con el entorno.