Cinco jóvenes ecologistas que están cambiando el mundo

Todos los movimientos que han generado cambios en la historia han sido encabezados por grandes líderes ideológicos, cuya capacidad para inspirar les ha permitido movilizar a enormes masas de personas en torno a un objetivo común. Normalmente, estas figuradas son encarnadas por personajes respetados bien por su estatus o por su capacidad intelectual. Sin embargo, en el paradigma actual no hay habilidad que se valore más en un líder que la capacidad para emocionar, y en plena era digital nadie sabe sacar más partido a las emociones que los jóvenes. Por ello, os presentamos a cinco activistas ecológicos cuya prematura edad no les ha impedido influir en miles de personas.

1. Greta Thunberg

Con tan solo 16 años se trata, sin duda, del fenómeno de activismo ecológico del momento. De origen sueco, comenzó a destacar en el mes de agosto de 2018 a raíz de las huelgas estudiantiles que se convocaron frente al Parlamento Sueco en contra del calentamiento global. En ese mismo año llegó a dar una charla en TEDx Estocolmo, inició el movimiento internacional Juventud por el clima e incluso realizó un discurso en la XIV Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas. El alcance de su mensaje es enorme, apareciendo regularmente en los grandes medios de comunicación y convirtiéndose así en la cara más visible de la población joven que se preocupa por la salud del planeta. Ha sido incluso propuesta para el Premio Nobel de la Paz por un grupo de parlamentarios noruegos.

2. Christabel Reed

A sus 23 años, es miembro de Greenpeace y una de las fundadoras de la Iniciativa Advaya, un think-tank alternativo que busca soluciones a las crisis interconectadas de destrucción ambiental y salud mental. Se define a sí misma como una persona reformista, que lucha por reconocer y honrar la interconexión e interdependencia de todos los seres vivos en la Tierra. Señala a los medios de comunicación como los principales distractores de las verdaderas amenazas: los seres humanos y su voraz forma de consumo. Desde Advaya, busca inspirar y capacitar a los jóvenes para que se conviertan en activistas por un mundo mejor, explorando cómo llevar vidas en armonía con la naturaleza.

3. Iona McCreath

Con 22 años y originaria de Kenya, su objetivo se centra en ayudar a detener la caza furtiva a través del cambio de la percepción materialista del marfil. A los 17 fundó una línea de ropa llamada Kikoti, destinando un porcentaje de las ventas a la campaña contra la caza furtiva Hands Off Our Elephants. Considera que, si las comunidades de África son capaces de beneficiarse económicamente de la preservación de sus animales en lugar de su explotación, se involucrarán activamente en todas las iniciativas que combaten la caza furtiva y dejarán de sentir la necesidad de participar en el tráfico del marfil, ya que es el principal medio de subsistencia de sus pueblos.

Photo by: Kelechi Amadi-Obi (www.kelechiamadiobi.com)

4. Marinel Ubaldo

Como superviviente del devastador tifón Haiyan, la tormenta más fuerte de la historia de Filipinas, se convirtió en una observadora en la primera investigación de derechos humanos en el mundo sobre la responsabilidad empresarial del cambio climático, que involucra a grandes empresas como Exxon, Shell o Chevron. Lo que está logrando testificando contra grandes empresas cuya contaminación de carbono es intolerable, a sus 21 años, es toda una inspiración. Su situación de vulnerabilidad ha servido de ejemplo para la lucha contra las compañías de combustibles fósiles, que contribuyen drásticamente al cambio climático y, por lo tanto, a la existencia de graves fenómenos medioambientales.

5. Litia Baleilevuka

En el año 2016, con tan solo 18 años, tuvo que lidiar con los efectos del ciclón Winston, un devastador fenómeno de categoría 5 que asoló Fiji, dejando a una enorme cantidad de personas sin hogar e incluso arrebató miles de vidas. Este fenómeno provocó que la joven Litia se diera cuenta de que el cambio climático no se trata simplemente del aumento de la temperatura global o del nivel del mar, sino que también intensifica los episodios meteorológicos extremos capaces de arrasar con todo. Como activista representante de las Islas del Pacífico, persigue que su voz se escuche tanto a nivel local como internacional. En la conferencia de cambio climático más importante del 2018, en Polonia, compartió su historia con todo el mundo. Su mensaje es claro: hay que acabar con la masiva quema de combustibles fósiles, porque las emisiones de empresas y países contaminantes afectan más gravemente a países como el suyo.