Así ayudan los ecoproyectores a ahorrar a las universidades

La Universidad Pública en España cuenta actualmente con más de 31.000 proyectores instalados en sus aulas. En el caso hipotético de que esa gran cantidad de equipos fueran ecoproyectores, con un uso aproximado de 6 horas diarias en los 195 días lectivos en los que las Universidades están en funcionamiento, la factura de la luz sufriría un ahorro importante: estaríamos hablando de un ahorro promedio de 150 vatios/hora, que se traduce en 870.000 euros.

Sin embargo, a pesar de que el ahorro económico sería el impacto más importante y notorio, hay otros factores que hacen de los ecoproyectores una opción más responsable con el medioambiente: los proyectores convencionales utilizan bombillas de vapor de mercurio, que además de haber sido demostrado que son perjudiciales para la salud, hay que desecharlas aproximadamente cada 3 años. Esto supone más de 100.000 lámparas de vapor de mercurio que hay que sustituir todos los años, sin las cuales la Universidad también se ahorraría 27.776 en emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Ahorro en la factura de la luz (portada)

La ecoproyección está ligada a la tecnología Lampfree y se caracteriza por ofrecer una tecnología que combina el LED y el láser, además de proporcionar un promedio de 20.000 horas de uso sin mantenimiento ni necesidad de recambio. Así, la lámpara de los proyectores que la incorporan permite garantizar hasta 15 años de vida útil sin que la luminosidad o la calidad de las proyecciones se vea afectada.

A ello se añade el consumo energético como consecuencia de emplear unos sensores de luz integrados que se adaptan a las condiciones de iluminación del entorno. Otra ventaja de la tecnología de ecoproyección es que el encendido es muy rápido (apenas cinco segundos) y los proyectores se apagan al instante.